1. La libertad es un valor fundamental, indivisible y no negociable.
2. El ejercicio de la libertad individual debe ser defendido y estimulado. Las personas deben ser responsables de las consecuencias de sus actos.
3. Un país progresa con libertad económica, libre competencia e igualdad ante la ley.
4. El ejercicio de la libertad exige una legislación clara y sencilla que garantice la seguridad jurídica y la libertad de contrato. Un exceso de regulación reduce la iniciativa.
5. El derecho de propiedad es un baluarte de la libertad individual y la iniciativa empresarial un motor esencial de la economía.
6. La separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial constituye un requisito imprescindible para el correcto funcionamiento de la democracia.
7. La actuación del Estado debe estar basada en los principios de subsidiaridad y de defensa del interés general. El Estado estará bien administrado si los que gobiernan son elegidos por los ciudadanos y no por los partidos.
8. España necesita un marco de estabilidad económica y social, cuyas bases se mantengan inalterables frente a los cambios motivados por la alternancia de los partidos políticos. Es esencial la lucha contra la corrupción política y social para que la democracia y la libertad sean factibles.
9. El contribuyente, como financiador de toda la acción del Estado, tiene derecho a exigir que los impuestos sean justos y moderados, que no desincentiven ni el espíritu emprendedor ni el esfuerzo por conseguir un mayor progreso personal y social.
10. La función social del Estado para atender a los menos favorecidos debe estar presidida, como todas sus actividades de gasto, por los principios de transparencia y rigurosa administración de los recursos escasos.
11. La acción educativa debe valorar el esfuerzo como motor del desarrollo humano e intelectual y defender el derecho de los padres a elegir la educación que prefieran para sus hijos.
12. El respeto de la libertad de formas de vida, creencia y opinión debe incluir la consideración y consecuente defensa de la familia como célula esencial de una sociedad libre.







