ABC
Madrid, 6 de agosto de 2011

Cambio o ruina

No estamos en una época de cambios sino en un cambio de época. La clave para superar la crisis la dio Lampedusa en su novela El Gatopardo: «Todo tiene cambiar para que esto siga igual». El estancamiento amenaza a EE.UU. y a Europa porque nuestros políticos se niegan a modificar lo que ya no funciona. Es decepcionante su falta de visión y de audacia: por miedo a tomar decisiones drásticas imponen que todo siga parecido. Su convencionalismo les impide percibir que las viejas recetas keynesianas ya no sirven y que endeudarse más agranda el problema. Cualquier empresario intuitivo lo haría mejor, porque acomodaría la estrategia a la necesidad.

Estos «iluminados» mandatarios han conseguido crear las condiciones para que estalle la tormenta perfecta. Los del Tea Party por exhibir poder han retrasado el acuerdo sobre la deuda discutiendo si eran galgos o podencos, lo que ha permitido que llegue el lobo y siembre el pánico en Wall Street. En Europa, sus líderes en lugar de extirpar el tumor con una cirugía, tan cruenta como impopular, han preferido sedar al paciente, permitiendo que el cáncer se extienda con nuevas metástasis en casi todos los Países.

La confianza se despierta cuando se toman medidas liberalizadoras que permitan mejorar la productividad, ser competitivos y que crezca el PIB y el empleo. Pondré un ejemplo. Si se hiciera un fuerte recorte del gasto público habría capacidad para que los bancos pudieran financiar a las empresas rentables. Es patética la destrucción del tejido productivo por la falta de financiación.

Como el cupo de malas noticias lo tendrá usted ya cubierto, permítame una ilusionante cita de Einstein: «No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado».

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