ABC
Madrid, 24 de junio de 2011

Cortar por lo sano

Es imposible que Grecia pueda pagar su deuda. Su economía está estancada y su crecimiento no genera riqueza suficiente, ni para su gasto corriente, ni para pagar los intereses de los 357.000 millones de euros que le han prestado. Esta cantidad supone el 150% de su PIB. Su prima de riesgo alcanza los 2000 puntos básicos. Esta situación es mucho peor que la que tuvo Argentina cuando estableció el corralito.

La responsabilidad de esta situación es compartida. De un lado, nuestras instituciones europeas dejaron pasar demasiados años sin inspeccionar a fondo una contabilidad falseada, que no resistía el más mínimo análisis. De otro lado, Grecia se acostumbró a vivir por encima de sus posibilidades, arrogándose el privilegio de poder seguir chupando del bote comunitario a capricho. Pensaban que el primo alemán era un ingenuo al que se le podía seguir estafando. Los beneficios sociales que disfrutaban los funcionarios griegos eran escandalosos. Las familias mantenían «administrativamente vivos» a más de 4.500 fallecidos para cobrar su pensión y nadie se enteraba.

Todos mentían hasta que la situación explotó. Con tanto fraude, ni políticos ni sus cómplices, los altos funcionarios económicos, fueron a la cárcel. Quienes en Bruselas tenían obligación de supervisar nunca fueron sancionados. Los griegos pensaban que, como su economía tan solo representa el 3% de la economía de la zona euro, nunca les pasaría nada. Pero Merkel ya no ha querido seguir aguantando a estos parásitos.

Europa puede elegir a qué infierno se condena para flagelar su estupidez. El que parece más justo es cortar por lo sano y aprobar una ley que permita expulsar a Grecia de la zona euro. El otro posible tormento es condonar a los griegos una parte de la deuda, con tal que demuestren que toman las medidas que la situación exige, incluyendo la venta de todo su patrimonio público. En Grecia están confiados en que la fortaleza del euro tiene que importar más a Europa que lo que cuesta sacarle del atolladero. Creo que sacarlos del euro, aunque provocaría una crisis temporal de la moneda, al final ésta saldría reforzada. España se la juega en Grecia: puede ser la siguiente.

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