ABC
Madrid, 14 de agosto de 2011
Italia gana confianza
Aunque España tiene problemas serios similares a los de Italia, como el descomunal déficit público, sus líderes se comportan ante el agravamiento de la crisis un modo muy distinto. Mientras Zapatero veranea, Berlusconi, con sus casi 75 años, no descansa, sino que cumple sus compromisos con el Banco Central Europeo (BCE). La compra de deuda italiana por parte del BCE exigía que Italia hiciera un ajuste presupuestario contundente que demostrara que iba en serio. Berlusconi no ha perdido tiempo sino ha emprendido un ajuste brutal que va a suponer, tanto una mejora en la confianza ante los mercados, como lo más grave para nosotros, distanciarse de la parsimonia española. Así, los especuladores se fijarán en la esclerótica España y se olvidarán de una Italia que se atreve a fuertes ajustes.
Otra muestra de irresponsabilidad de Moncloa es la paralización de toda medida impopular que pueda perjudicar la campaña de Rubalcaba. Esto provocará que España se hunda más y se distancie de los países que cumplen sus deberes. El último episodio de la traca de insensateces es el anunciado anticipo del Impuesto de Sociedades para aparentar que cuadran las cuentas públicas, medida que supone un atraco intolerable al supuesto próximo gobierno del PP.










