ABC
Madrid, 3 de septiembre de 2011
Paro forzoso
Gobierno y sindicatos están consiguiendo con sus parches y la falsa defensa de los trabajadores un paro forzoso en el verano. Un año más, este agosto el desempleo ha aumentado y, lo que es peor, lo ha hecho en 161.266 trabajadores respecto al mismo mes de 2010. La razón de esemayor paro es el despido que muchas empresas hacen de sus trabajadores eventuales en la temporada estival por un descenso en la actividad. Lamentablemente el aumento de turistas extranjeros que hemos tenido este año (6%) y su mayor gasto (10%) no ha compensado los despidos de los trabajadores temporales en otros sectores. Estos datos reflejan una evidencia: el fracaso de la política laboral al que el contubernio de políticos y sindicalistas nos ha conducido. Unos y otros han optado por un populismo que nos está llevando a la ruina. Cuando la regulación es muy rígida y el coste del despido es el más caro de Europa, se contrata a los trabajadores imprescindibles y de modo eventual. La consecuencia para el país es un débil crecimiento y que se cuestione su capacidad para pagar la deuda. La interpretación mostrenca de culpabilizar a los empresarios que sólo mantengan a los operarios cuando ganan dinero y los despidan cuando pierden, es
hoy insostenible, vivimos en un mundo global y la producción se traslada al lugar delmundo que tenga mayor productividad y costes más competitivos. Cuando un país tiene nivel tecnológico puede competir por valor añadido y romper esta dinámica, tal como lo hace Alemania, pero ese no es nuestro caso. Tenemos que asimilar que ya no va a haber trabajos seguros para toda la vida, ni actividades productivas estables. La incertidumbre laboral es insoslayable y se debe combatir con una regulación flexible que permita acomodar las plantillas al trabajo disponible, y una actitud versátil por parte de los trabajadores para adaptarse continuamente al cambio inevitable.










