ABC
Madrid, 11 de diciembre de 2011
Rajoy tiene coartada
España, a pesar de ser la cuarta economía europea, ha sido el convidado de piedra en la cumbre. La mala imagen dada por Zapatero estos años ha propiciado que nuestro país tuviera una posición muy débil ante el poderoso tándem franco-alemán. Es un agravio que Italia, país incumplidor por antonomasia, tenga capacidad de bloqueo en el Mecanismo Europeo de Estabilidad y que España esté a lo que manden. Como sólo se requiere un consenso del 85% de los fondos aportados y España contribuye con el 11,9%, somos la cuarta potencia mayor sin capacidad de veto, por lo que quedamos a expensas de lo decidan las otras tres. La primera enseñanza de la cumbre es que el prestigio no se improvisa, sino que hay que ganárselo con políticas eficientes y estables.
Merkel y Sarkozy no han estado a la altura de las circunstancias. Ambos se han dedicado a lo fácil, tratar los síntomas, en lugar de ir a las causas. Lo primordial era tomar medidas para la reactivación de la economía. Alcanzar un déficit cero, siendo algo forzoso, por sí mismo ni va a recuperar el crecimiento, ni potenciar la competitividad, ni corregir el sobreendeudamiento. Es más, puede dañar la recuperación si se consigue subiendo tributos. Lo primordial es estimular la economía productiva, lo que exige bajar el gasto público, reducir el esfuerzo fiscal y eliminar toda regulación regional que perjudique al mercado único. Mucho me temo que los burócratas nos impongan una fiscalidad uniforme que asfixie a las economías más prometedoras. Por ejemplo, un mismo tipo de impuesto de sociedades puede arruinar a Irlanda, país que está saliendo adelante.
Sin embargo, estos mandatos suponen una buena coartada para Rajoy: frente a las presiones de los sindicatos, estaría respaldado para acometer una regulación laboral que favorezca la contratación y le daría legitimidad para reducir el gasto público autonómico. Hacer de la necesidad virtud llevó a Aznar a meternos en el euro. Ojalá que Rajoy, amparado en la exigencia europea, tenga su misma audacia y no tema aplicar las medidas que hagan falta o descenderemos a segunda división.










