La Verdad
Murcia, 1 de mayo de 2011
J.C.H.
La Administración pesa demasiado en Murcia
El liberalismo que disfruta el comercio se ve empañado por las subvenciones y el aumento del empleo público
Murcia se sitúa en la decimosegunda posición en el Índice de Libertad Económica 2011 –esto es, en el último tercio del ranking de liberalismo económico–, a raíz del elevado peso del sector público sobre la economía regional. El aumento del funcionariado y la presión fiscal, así como la interferencia de las subvenciones, empañan la buena dinámica comercial de la Región.
Los autores del estudio, Francisco Cabrillo, Rogelio Biazzi y Rocío Albert, admiten que la intervención del sector públicosobre la actividad económica murciana es «moderada» en relación conel resto de España, pero consideran que su dimensión es muy superior a la media nacional. En la comparación con el anterior Índice de Libertad Económica (de 2008), Murcia ha descendido tres puestos en el ranking general, por lo que podría decirse que su situación ha empeorado en este aspecto. Así,de los 575.000 ocupados que hay en Murcia, casi 60.000 trabajan para laAdministración.Por tal razón, la Región ocupa la 15ª posición en este indicador. Si en 2008 los empleados públicos suponían el 8,5% de la población ocupada, actualmente representan el 10,3%.
El esfuerzo fiscal (el coste que tiene para los contribuyentes financiar las arcas de la Comunidad y los ayuntamientos) coloca a Murcia en la 14ª posición entre todas las regiones. Aun así, los autores del informe observan un aevolución ligeramente positiva, ya que desde 2008 Murcia ha reducido la brecha con la media nacional (desde el +143% de 2008, al +56%). Sin embargo, la ratio deuda pública/PIB ha crecido en Murcia desde el 2,8% de 2008 al 4,6% de 2011.
En gasto público, la Comunidad murciana ocupa el décimopuesto en cuanto a austeridad. En términos absolutos, son 4.392 millones de euros, equivalente a un 16,25% del PIB regional. Se observa una evolución negativa de este indicador, ya que la Región ocupaba en 2008 el quinto puesto, lo que ha redundado en su actual endeudamiento.
En cuanto a la interferencia de las subvenciones sobre el funcionamiento de la economía, Murcia se sitúa en el puesto decimoquinto del ranking de ‘laissez faire’, si bien su puntuación se aproxima a la mediana de las comunidades autónomas, pasando de +170% a +124%, merced al progresivo recorte de las ayudas agrícolas. En términos totales, las transferencias de dinero público a empresas y familias representan el 11% del PIB regional.
El indicador de medio ambiente para Murcia sugiere una regulación de intensidad media: no hay demasiadas normas, pero sí mayor rigor a la hora de aplicarlas sobre la actividad económica. En cuanto a educación, Murcia ocupa la 9ª posición, lo que sugiere un nivel medio de presencia pública en esta actividad. Por su parte,el indicador de vivienda coloca a la Región en el 13º puesto, debido a que muestra una ratio alta de viviendas de protección oficial.
En sanidad, Murcia está en la sexta posición: ha habido una reducción paulatina de la presencia pública en el sector sanitario. Igualmente muestra valores de libertad muy altos (entre los cuatro más elevados de todas las comunidades) en cuanto a instalación de clínicas y centros sanitarios privados, así comofarmacias.
En lo positivo, el indicador de comercio para Murcia implica un nivel de regulación muy bajo. Ocupa nada menos que la segunda posición entre las 17 comunidades. Destaca en una alta competencia entre grandes superficies, en la facilidad de obtención de licencias y en la flexibilidad de los horarios. En comercio minorista, supermercados de ‘descuento duro’ y tasas, Murcia muestra valoresmáscercanos a la media nacional.










