El Diario Montañés
Santander, 1 de mayo de 2011
José Carlos Rojo
La crisis somete a Cantabria a los mandatos del mercado
La región, en la media del ranking nacional del Índice de Libertad Económica 2011, según un estudio que liga este concepto al peso del sector público
Con la economía ocurre como con otros muchos términos: políticos, culturales, etc, en los que esta región no saca los pies del tiesto, ni para bien ni para mal. Cantabria se sitúa en la decimoprimera posición nacional en el Índice de Libertad Económica 2011 (ILE 2011), lo que sugiere una participación media del sector público en su actividad económica.
El contexto ha arrastrado su tendencia, igual que lo ha hecho con el resto de comunidades españolas, donde todo indicaba que las competencias transferidas serían cada vez mayores y, por tanto, engrosarían las oportunidades para diferenciar sus políticas económicas respecto a las vecinas; pero el derrumbe del mercado ha marcado un punto de inflexión. Con lógica, el Índice 2011, que se construye básicamente a partir de los datos del año 2009, empieza a tener la impronta de las medidas correctoras que la comunidad cántabra ha puesto en marcha para atajar la crisis.
El caso de la sanidad
Sanidad, medio ambiente, deuda pública, vivienda, impuestos, etc, son algunos de los valores más extremos, por su distanciamiento a lo que viene siendo la tónica general nacional, que van definiendo el índice de Libertad Económica. Para clarificar en cifras, el valor obtenido en el ILE 2011 para Cantabria se encuentra un 15% por encima de la media. En comparación con el Índice de Libertad Económica 2008, esta región ha ascendido una posición en el ranking general, por lo que podría decirse que su posición ha mejorado ligeramente.
Todo se comprende mejor con el estudio pormenorizado de los valores que construyen esa cifra global. El comercio, una de esas variables, arroja una cifra: 0,49. Es un número deslavazado, desprovisto de contexto, pero en comparativa con el resto, indica un nivel de regularización entre medio y alto en esta categoría (la duodécima posición entre las 17 comunidades autónomas). Cantabria presenta registros altos en descuento duro y tasas, pero mantiene valores bajos respecto a presencia de grandes superficies y establecimientos medianos.
Probablemente la situación derive de los cambios realizados en la legislación comercial para adaptar la normativa autonómica a la eu- ropea, que se han hecho de manera distinta en cada comunidad. Otras variables, como licencias específicas y horarios comerciales, muestran valores más cercanos a la media.
En educación, el panorama pinta similar. Es el décimo índice más elevado de toda España, lo que sugiere una presencia media del sector público en este área. Y aún más significativo: la variable de profesor por unidad educativa registra el valor más alto de todas las comunidades.
Medio ambiente sería otro de los focos donde el estudio pone interés. El indicador sugiere una regulación moderada, que se traduce en un valor de 0,33, el sexto más elevado entre las 17 comunidades. En legislación ambiental es la novena y en política ambiental toma el sexto puesto. Respecto a 2008 su posición en términos de libertad económica en este sector ha ascendido ocho posiciones. Con un punto más, el indicador de movilidad se aposenta en la novena plaza entre las 17. Muestra comportamientos diferenciados. Por un lado, en las variables de migración interna, está entre las seis primeras del ranking, lo que indica que esta tierra ha ganado peso como destino de quienes se mueven de una comunidad a otra. Pero las variables de inmigración extranjera, sus valores son más altos, lo que clarifica que pocos extranjeros que vienen a España escogen Cantabria para vivir.
Otro de los valores más sensibles por su repercusión social, la sanidad, se sitúa en la quinta posición del ranking para sugerir una regulación muy baja en la materia, con una participación moderada del sector público. Vale la pena examinar en detalle la variable de camas públicas flujo, donde muestra un valor alto y compararla con la misma variable, pero en su versión de stock. El análisis indica que ha habido una reducción paulatina de la presencia pública en el sector sanitario.
La vivienda
Y tras la hecatombe de la crisis y el estallido de la burbuja, la vivienda sitúa a la región en el decimocuarto puesto. Cantabria tiene una ratio alta de vivienda de protección oficial con relación a la población. Aunque otro de los frentes que ha sufrido el varapalo de las medidas correctoras para sostener los números rojos, el gasto público, es el octavo más bajo. En términos absolutos, el total del gasto es de 2.124 millones de euros, un nivel algo inferior al conjunto. Y todo se se liga directamente con el esfuerzo fiscal, de unos 2.844 millones de euros, que sitúa a Cantabria en el noveno puesto nacional. Ambos valores tienen estrecha implicación con la deuda pública, que toma un valor que es el segundo más bajo entre todas las comunidades autónomas. La ratio entre la deuda pública y el PIB cántabro es el 4,3%, por debajo del nivel mediano de España, con 5,6%. Respecto a 2008, Cantabria ha aumentado su diferencial con la mayoría de las comunidades.
Más controvertido, también por el recorte de oferta de plazas derivado de la crisis, se presenta el empleo público. De los aproximadamente 248.000 ocupados que hay en la comunidad, 25.300 lo hacen para el Gobierno regional. Esto conduce a la región al decimotercer puesto español. Cuenta con un porcentaje de empleados públicos algo más alto que la media.
Pero si existe un indicador donde la región saca directamente la cabeza es en el de impuestos. Ahí alcanza un valor de 1, el más alto de todas las comunidades. Su posición relativa en el ranking respecto a 2008 ha empeorado de forma considerable. Ha descendido siete posiciones. Solo se ha modificado los tipos del impuesto de sucesiones, manteniendo el tipo efectivo de las donaciones, en especie y en metálico, y el del ITP, muy altos si se compara con otras regiones. Hoy se pagan en Cantabria 27.000 euros por una donación tipo, mientras que el importe en el País Vasco es nulo.
Y de regreso a los puestos más bajos se encuentran las transferencias, donde la región ocupa la séptima casilla, con un número de estas transacciones bastante bajo. Todos estos datos configuran una tendencia favorable, que sin embargo no le ayuda a desmarcarse de la media nacional. Si en 2008 se situaba en la décima posición alcanza ahora el decimoprimer puesto.
¿Libertad económica?
En el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation se define, de forma sencilla, un mundo de libertad económica como aquel en el que las personas pueden trabajar, producir, consumir e invertir de la forma que consideren conveniente bajo el imperio de la ley, siendo su libertad protegida y respetada por el Estado.










