Culpables Pablo Cerezal
Adjunto a Comunicación
Think Tank Civismo

Culpables

La culpa es de los bancos, que prestan mucho. O de los inversores extranjeros, que prestan poco. De cualquiera antes que del Gobierno que, si hace la famosa reforma laboral para no cambiar nada, es porque no es necesaria, porque las rigideces de los convenios no afectan al empleo.

Olvida el ministro Gómez y los sindicalistas que le aplauden que ha sido precisamente la banca pública la que con mayor fuerza se lanzó a la vorágine crediticia. De momento el rescate sólo ha alcanzado a las cajas de ahorros, donde se reparten asientos los partidos y sindicatos: 11.500 millones que han servido para grandes fines sociales, como evitar que el precio de la vivienda se desplomara.

Olvida Gómez que el Banco de España llevaba alertando desde 2003 de que la cantidad de créditos concedida al mercado inmobiliario era peligrosa y que su partido llegó al poder con la promesa de cambiar el modelo productivo.

Desde que empezó la crisis, los culpables han cambiado tanto como el Gobierno de postura, pero hay algunos que se siempre se salvan. Por normal general, Zapatero critica a quienes persiguen el beneficio, pero no a quienes viven de subvenciones y privilegios públicos. Como decían los romanos para aclarar la política o los crímenes, Cui bono? ¿Quién se beneficia?

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1 comentario

  1. Álex

    Más allá de las responsabilidades que, en efecto, puedan atribuirse a ciertas entidades financieras y bancos por su laxo control en operaciones de riesgo, la gran mentira de fondo que maneja el discurso gubernamental es que las entidades bancarias pueden actuar libremente. Como si estuvieran en un espacio sin supervisión ni regulaciones. Como si lo que pueden o no pueden hacer los bancos fuera algo totalmente alejado de su influencia. Como si política y sistema financiero fueran extraños entre sí.
    Sobre esta mentira es sobre la que fundan sus consignas. Y de mantener esa falacia son también culpables.

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