Pablo Cerezal
Responsable de Comunicación
Think Tank Civismo
¿Por qué son ricos?
En Francia, los ricos piden más impuestos. Hay quien ha querido ver un acto decompromiso para salir de la crisis, pero hay una pista que sugiere lo contrario. Sarkozy, como otros líderes europeos, ya había decidido aplicar un impuesto extra cuando los dieciséis ricos le pidieron aportar más: apenas sería una maniobra de márketing, demostrar que rinden culto a la Responsabilidad Social Corporativa.
Los bienes de los ricos serían mucho más beneficiosos para su país si se dedicaran, en cambio, a crear puestos de trabajo por vía de la inversión, de forma que la recuperación de la actividad estimularía las cuentas públicas y los buenos datos darían confianza a los mercados. Por el contrario. Si quieren contribuir, ¿por qué no lo hacen así? Quizá el problema que muchos sólo hayan podido ser ricos gracias al Estado, que apoya ciertos sectores y limita la competencia en otros.
A esos que se han amparado en el corporativismo para enriquecerse, les conviene un Estado más grande, con mayores impuestos pero a la vez con mayores exenciones y subvenciones, porque se alimentan de las últimas. Quien pide más impuestos, pide menos libertad porque necesita limitar la competencia de rivales pequeños pero más versátiles.
Los impuestos no los pagan los ricos ni los pobres (que también los sufren indirectamente cuando la actividad cae por efectos fiscales y les deja en el paro o con menores sueldos), los pagan quienes no pueden hacer otra cosa. En este sentido, las “mayores fortunas” no son quienes pagan más en concepto de IRPF, sino que pagan a través del Impuesto de Sociedades. Todavía nadie ha pedido que le suban este impuesto, que sí pagarían (y pagaríamos todos con menos inversión): el IRPF a los más ricos es el caballo de Troya para subir los impuestos a las clases medias, que son quienes acaban soportando el grueso del Estado redistributivo.










