La reforma que no llega
17/06/2011
¿Qué se necesita para que las empresas puedan contratar? Juan Ramón Rallo apuesta en el CATO Institute por que unas actividades tienen que cesar para que los recursos queden disponibles para otras empresas. Una investigación de Torben M. Andersen, Nichole Bosch, Anja Deelen y Rob Euwals para el think tank europeo Vox refrenda su postura: los mercados con menos paro son también los que tienen menos barreras de entrada y de salida para las empresas.
La reforma laboral no ha tocado estos aspectos ni ha eliminado la brecha entre eventuales y fijos, lo que supone un hándicap para los jóvenes, entre los que la tasa de paro supone un 45%. Para superar este problema, desde la Fundación de Economía Aplicada (Fedea) han propuesto un contrato único, en el que los empleados adquirirían derechos laborales de forma gradual.
Otra forma de garantizar la protección al trabajador frente al despido, sin que incrementara la carga salarial, sería introducir una cuenta personal donde cada ciudadano depositara una parte de sus ahorros, como se hace en Austria o Singapur. De esta forma, los trabajadores intentarían volver a la actividad cuanto antes, porque es su propio dinero el que está en juego. También podrían disponer de él antes de la jubilación, por ejemplo para crear empresas, lo que fomentaría la inversión y animaría a emprender negocios.










