Juan Corona: “En la empresa familiar hay que planificar la sucesión”
Diario de Navarra
16 de octubre de 2011
Juan Corona Ramón, catedrático de economía y director del Instituto de Empresa Familiar, se muestra convencido de que lo peor de la crisis ha pasado. Invitado por el Think Tank Civismo dentro del ciclo de conferencias La Economía también depende de ti. El profesor Corona también asesor del Banco Mundial en materia de cooperación europea y exrector de la universidad Abat Oliba-CEU.
En su instituto de empresa familiar se integran empresas como Osborne, en séptima generación, o Codorniú, la más antigua desde mediados del siglo XVI. Pero el estigma de las empresas familiares suele ser que apenas llegan a tercera generación. ¿Hasta qué punto cierto?
No hay un registro pero por aproximación estimamos 1.800.000 empresas familiares en España en el 2010 considerando todo tipo de tamaños, desde la multinacional familiar hasta la microempresa. En los países que conozco existe esta idea que las estadísticas avalan de que las empresas suelen desaparecer. Normalmente la tasa de supervivencia entre primera y segunda generación es del 30%. Ya la tercera generación de cada cien empresas llegan 15 empresas.
¿Los motivos? ¿Falta de capacidad en los herederos o menor cultura del esfuerzo?
La gestión es difícil. En general, el promedio de emprendedores es de dos personas por empresa. Enel caso de las familiares el emprendedor y fundador es él solo y no tiene dudas de lo qué va a hacer. Pero en la segunda generación son los hijos.La cultura y legislación española hace que todos los hijos reciban acciones a diferencia de otros modelos, como Japón, que la empresa se trasmite al hijo que el empresario considera más capacitado. Los liderazgos en segunda generación no son tan claros, aunque hay familias que lo hacen bien. El Instituto de Empresa Familiar responde a la idea de facilitar los elementos para la continuidad de la empresa. Tenemos cátedras financiadas en 37 universidades, con unos 200 profesores especialistas en empresa familiar.
¿Un ejemplo de buena práctica?
Los procesos de sucesión se han de planificar con mucho tiempo, como cualquier plan estratégico. No hay que esperar a que el empresario sea mayor. Hay que buscar los sucesores más competentes e implicados con el proyecto y hacer el cambio contando con la aprobación de la familia. Todo el mundo acepta el liderazgo de un padre pero no el de un hermano. Y un liderazgo de alguien que sepa a dónde y cómohay que ir es fundamental.
Pero el dinero público de ayuda a los bancos no llega ni a la empresa familiar ni a las Pymes, y se deposita en la sociedad la idea de que siempre es la clase media la que debe hacerse cargo de los errores de otros.
Es un problema real. España es esencialmente un país de clase media donde se encuadra la mayoría de la población. Cuando se dan recetas sencillas para salir de la crisis todo el mundo tiene en cuenta que, al final, quien paga es la clase media. No se le puede pedir que pague a la clase más desfavorecida. Y aunque pusiéramos un impuesto marginal al nivel de renta más alto, no sacamos nada. En un país donde el gasto público se aproxima al50% del PIB, si la mayoría de la población no aporta algo tendríamos un problema. O se pagamás o se recortan gastos. El pagar más suele ser más fácil porque todo el mundo piensa que los que van a pagar más son los otros. Y en estos momentos trasvasar dinero privado al sector público nos puede sanear las cuentas públicas, pero nos deja la capacidad del sector privado muy reducida. Y si capacidad de gasto de la gente es menor, las empresas venderán menos, no crearán empleo y acaso tengan que destruirlo. Keynes ofrecedossoluciones contrapuestas: aumento del gasto público y reducción de impuestos. Pero no lo puedes hacer con un déficit públicomuyelevado.
¿Estamos más cerca del colapso o de la salida del túnel?
Hoy tenemos la ventaja de que estamos mejor que en otras épocas. El crack del 29 no hubo forma de pararlo. Aquí se están poniendo medidas. Creo que vamos a evitar el crack, pero en España nos va a costar mucho volver a crecer sustancialmente. Para que se cree empleo se considera que hay que llegar a un 3% de crecimiento y algunos optimistas dicen que hay que crecer un 2,5. Nos espera una crisis en forma de letra ele. Hemos bajado y no sabemos cuánto tiempo vamos a estar en la base horizontal de la ele. Volver a crear empleo sustancialmente va a ser difícil si no nos enfrentamos a nuestros factores estructurales. Pero estoy convencido de que lo peor lo hemos pasado pese a que los periódicos asusten con que Grecia de hunde. Que la crisis sirva para no repetir errores. Lo que me preocupa es que la gente no aprenda de la experiencia porque se pierde la memoria. Los chicos de 25 años creo que no se acordarán cuando vuelva a aparecer una burbuja económica.
¿Las recetas al uso del FMI o del Banco Mundial ahogan las economías? ¿Resultan peores los remedios que la enfermedad?
Es un tema dudoso que se ha podido dar en algún país subdesarrollado. En nuestro caso me preocupa el efecto contrario. Se pide a España políticas de austeridad y otra gente preconiza todo lo contrario: generar gasto público para provocarunefecto multiplicador, pero demuestran varios premios Nobel que el efecto es bastante inferior que lo que se dice.Yel coste para financiar ese gasto sería mayor que el efecto multiplicador. Sería peor el efecto que la enfermedad.
“Habrá que acostumbrarse a trabajar más y a ganar menos dinero”
“Comodecía Einstein, es absurdo hacer siempre lomismo y pretenderunresultado distinto”, subrayó en su conferencia el catedrático de economía Juan Corona, para insistir en la necesidad de no cometer los mismos errores que han conducido a la crisis.
Refiriéndose a la baja productividad del sistema español, recordó que España es el segundo país desarrollado conmáshoras de trabajo, detrás de Japón, y enel puesto 39º en el ranking de productividad. ¿Qué hacemos en el trabajo?, se preguntó invitando a mejorar en este aspecto y enla creación de empleo frente a la protección de los puestos de trabajo.
¿A día de hoy qué análisis hace de la evolución de la situación?
Defiendo que más que en situación de crisis, estamos en la situación normal que deberíamosestar. Crisis sería si hubiésemos estado en una situación muybuena y, por distintos motivos, hubiéramos pasado a una situaciónmuymala. Vivíamos una ilusión, algo no real, unsueño. Atodo elmundole decíamos que su vivienda valía el triple o el cuádruple, pero la riqueza se crea con actividad empresarial.Yeso es, fundamentalmente, tecnología, innovación, producción y exportación. Como no éramos ricos no estoy de acuerdo que estemos en situación de crisis. Al creer que éramos ricos hemos generado necesidades y obligaciones de gasto a las que no podemos llegar.
Y de esta forma las familias y las administraciones no pueden hacer frente a los gastos comprometidos. Se nos ha pinchado el globo y ahora estamos poniendo los pies en la tierra. Habrá que vivir peor.
Habrá que acostumbrarse a trabajarmásy ganar menos dinero. Y si nos acostumbramos saldremos adelante. Pero la salida no pasa por hacer lo mismo que antes,no volver a incentivar la vivienda. Por tanto hacer algo distinto que se resume en productividad y competitividad. Antes éramos competitivos porque podíamos devaluar, pero ahora no lo podemos hacer. Nuestro problema de productividad es estructural”.











Está muy bien, por lo claro, concreto, equilibrado dado que recoge la dureza que no asumimos y por otra parte la esperanza de la salida, no profético, pues no hay fechas para la salida, y ayuda a todos a centrarnos.
La segunda parte del mensaje es la que nos corresponde a los demás tras la lectura: ¿cómo diablos realizo los cambios en la direccion que los mercados, potencial de mi empresa/negocio y mi conocimiento pueden solucionar las necesidades actuales?